Se especuló exageradamente con la posibilidad de vivir horas temporálicas. Bueno, en realidad, yo especulé mucho. De hecho, al ver la imagen satelital, pensé que se venía una noche altamente tormentosa. Pero no fue así. No al menos en Mar del Plata, donde hubo ratos de lluvia, a veces moderadamente fuerte, pero en ningún momento se "cayó el cielo". Un poco, fue la ansiedad y las ganas de que llegaran las tormentas; en gran parte, debe comprenderse que después de todo, no había tanta inestabilidad o pesadez en el aire. Pero el paso de un frente frío tuvo sus claras consecuencias. El jueves terminó nublado, con viento del sur y fresco, prácticamente otoñal. Antes, el miércoles tuvo un calor que yo nunca sentí como tal, con humedades altas en relación a las temperaturas, y viento del noreste de intensidad regular.
Fue el jueves también escenario de otro paso hacia la legitimación del SMF. Fue, de todos, el paso menos limpio y moral del año; no fue ilegal, pero de todos modos, estuvo un poco opacado por las circunstancias. A la vez, celebro estar más cerca que ayer de cumplir el objetivo. Por lo pronto, será turno del viernes 23, en el que el tiempo se presentará agradable, apacible y sin calor: distinto a lo que el estereotipo de noviembre marca.
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