viernes, 1 de marzo de 2013

Mucho ruido y ¿muchas nueces?

  Llega el fin de semana y, por lo tanto, el mal tiempo. Esta vez tenemos dos alertas meteorológicos que afectan nuestra ciudad, uno por tormentas fuertes o severas y el otro por fuertes vientos. La realidad, siendo la medianoche del viernes-sábado, es que el cielo está nublado, llueve de a ratos, se empezó a levantar el viento y la presión viene bajando en picada. Y no es esta situación patrimonio de este horario: todo el día estuvo más o menos así. El jueves, en cambio, decidió regalar algunas horas de sol, aunque temperatura linda como para ser disfrutada. Pero ahora, las cosas han empeorado a raíz de la llegada de un centro de baja presión que se ha instalado en el norte de la Patagonia, y que ha generado, cual bacteria que se reproduce asexualmente, una nueva especie de sí, que en el noroeste de Buenos Aires se prepara para hacer las delicias de los fanáticos de las tormentas. Es por ello que los pronosticadores activaron sus alarmas; incluso se le dio nombre, al mejor estilo estadounidense: Adán. No apoyo la idea de dar nombres a las tormentas, me parece un acto un poco bobo, pero está bien. 
  Pero no erran me parece al hablar de condiciones difíciles. En Mar del Plata se espera uno de los días con más baja presión en el año (pudiendo talvez romperse la marca de 990.4 hPa registrados hace unos meses). Es a partir de la gravedad de ese dato que se especula en primer lugar con tormentas de severidad variable y poco fácil de predecir; no deben descartarse chaparrones violentos, ni ráfagas, ni granizo. Sin embargo, lo central me parece el viento. Siendo primero del sector este, a medida que transcurra el día irá rotando sin perder intensidad al norte y luego al sudoeste, para desde la madrugada del domingo generar una entrada feroz de aire fresco y ráfagas tales que temo por la integridad de la costa. En serio, los reportes del SMN deberían poder dar cuenta de vientos de intensidad peligrosa. Veremos, hay mucha cháchara, pero en la cancha se verán los pingos.

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