AHHHHH. Es mi reflexión acerca de este día. Tras un par de días de apenas calorcito, la humedad hizo su aparición y terminó por crear un sistema tormentoso/lluvioso. La noche estuvo marcada por las precipitaciones, no muy abundantes pero sí persistentes. Pero como no bajó la temperatura, que estuvo entre los 20 y los 22 grados, se estableció el caldo de cultivo para que el mosquitaje tuviera un hábitat delicioso. Lo peor: pasar por una plaza; no lo recomiendo en absoluto, salvo necesidad urgente e irrevocable. La invasión de insectos insoportables va a mantenerse hasta que vuelva el aire seco o frío; o sea, hoy, día nublado, inestable y templado, no hay chances de zafar. Maldita sea.
Y mañana domingo, en tanto se retiren las nubes que hoy opacan el verano, habrá un ascenso de temperatura notorio. No hay unanimidad con respecto a la máxima, que entre 31 y 36 grados se ve pronosticada en todos los casos. El SMF se inclina por pensar que más de 32°C no habrá, debido a que en estos días también se esperaban temperaturas que no fueron alcanzadas. Pero la posta se verá mañana, cuando las playas se vean repletas de gente necesitada de un refresco.
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