¿Viste cuando las cosas salen al revés de lo esperado? Bueno, así es como los pronosticadores debieron sentirse este domingo. Literalmente, el viento sopló exactamente al reverso de lo que estaba previsto; a partir de ello, las temperaturas fueron distintas a las predichas. El día estuvo nublado, neblinoso y con aire extraño, como si algo raro estuviera ocurriendo sobre las nubes. Y un poco raro es que en verano, con viento del oeste, y tras varios días de calor, no subiera demasiado el termómetro; a la vez, el tiempo estuvo más o menos dentro de lo que se había dicho que sucedería, pero, insisto, con el viento desde el otro lado. Sí, sin dudas fue un extraño domingo. El sábado, eso sí, había sido más claro y previsible, también nublado, pero con calor, humedad y viento típico.
No se descartan futuros errores tales como el de hoy. Pero suponiendo que no existieren, como debemos hacerlo, creo oportuno recordar que los días de playa también piensan tomarse vacaciones en enero (ok, otra vez piensan irse de vacaciones). Esta semana, en la que el viento del este piensa estar presente todo lo que no lo estuvo en lo que va del verano, va a estar claramente marcada por el aire templado y húmedo, las nubes y las probables lluvias; salvo algún día que traiga calor, el resto no pasará de los 21 o 22 grados de máxima. Prepárense los vendedores de buzos de Juan B. Justo: esta es su semana.
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