viernes, 11 de enero de 2013

Todo vuelve a su lugar

  Tuvieron que pasar 9 días de enero para que la sensación de verano real se instalara en este mes. Hasta entonces, hacía calor, pero nunca se alcanzaban temperaturas por las cuales valiera la pena recordar a este primer mes de 2013. Pero ayer jueves, rompiendo los pronósticos de SMF (como en prácticamente todos los días de esta semana), el termómetro llegó a los 32°C, con sensación térmica de casi 34°C. Las playas rebalsaron entonces de gente, que trataba de huir del horno de pavimento y casas que era la ciudad. Este viernes, la historia se repitió, esta vez con máxima de 32,6°C; nuevamente explotó el tráfico por el boulevard marítimo, y los balnearios se vieron tapados de seres humanos. Como se ve, es necesario que haya alta presión para tener días como estos; se observa que con estas condiciones, parece enero ubicarse en su posición normal, la que le corresponde, dado que ostenta el título de mes más caluroso del año. Esa misma presión alta en otras partes del país se pasa de rosca; en Viedma alcanzó los 41°C; en Neuquén, la mínima fue este viernes de 27,5°C, y la más alta, 40,1°C. Manejalo...
  Lo bueno dura poco, dicen que dicen. No estoy seguro de que mucho calor sea algo bueno, pero suponiendo que lo es, entonces debe tener un final pronto. El sábado estará ya nublado, probablemente tormentoso (aunque no se esperan precipitaciones), y el viento por la tarde matará cualquier intento de calor como el de estos días. Y el domingo, va a estar más para la torta frita en casa que para la arena y el mar. 

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