domingo, 21 de abril de 2013

Fito tenía razón

  Cuando el rosarino escribió junto a Luis Alberto Spinetta, el prócer del rock nacional, aquella recordada canción, quedó claro que el mensaje que quería bajar era el de encontrar la belleza aún en lo que en apariencia es gris, triste, turbio. Abril es el mes de la depresión por excelencia; no hay otro período del año que refleje mejor la idea de decadencia, a través del continuo descenso de temperaturas que se va dando. Sin embargo, en estos últimos días nada de esto parece tener sentido. Esta semana sacada de contexto sería típica de febrero o enero. El calor ha invadido, aún con ribetes de otoño, el mes cuarto, trayendo este especie de veranito gratis y express. De hecho, la máxima del viernes fue de 29°C, con cielo sin nubes desde el jueves a la noche hasta hoy domingo por la tarde. Esto no es abril puro, esto es un regalo divino, según se mire, porque algunos preferiríamos la normalidad, pero bue... Es bello, igualmente, poder aprovechar el aire tan generoso en estas épocas. Sí, cuando escribó aquella canción, Fito sabía de lo que hablaba.
  Todo tiene un final, todo termina... Esta canción también tiene la posta. Esta semana, a medida que el centro de alta presión dominante vaya ubicándose cada vez más al este, permitirá la creación de nubes, la tendencia a reducirse la amplitud térmica y la entrada de viento marítimo. A su vez, un enorme centro de baja presión quiere inmiscuirse en la escena. Por lo pronto, este lunes será parecido al domingo: así de bello y radiante.

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