martes, 2 de abril de 2013

Qué noche mágica, ciudad de Buenos Aires

  La palabra temporal debía hacer referencia a fenómenos que duraran días, no horas, en cuyo caso serían tormentas o simplemente lluvias fuertes. Bueno, esta vez, la palabra más acertada parece ser sudestada, al menos para la provincia de Buenos Aires. Pero es en la Capital donde importó menos hoy la palabra que los hechos. Tras caer 159 milímetros desde la noche del lunes y durante la madrugada, de los cuales 110 fueron los acaecidos entre las 4 y las 6, sobrevino lo que se conoce. Las inundaciones portentosas fueron centro de la agenda mediática en un día que de por sí ya tiene agenda propia. Las críticas al gobierno porteño no quedan suavizadas por la ocurrencia de tamaña precipitación, totalmente anormal a la lógica de la naturaleza; la insuficiencia de los trabajos previos a lo que ha ocurrido es extrema y habla de la incapacidad de gestión de Mauricio Macri. Pero volviendo al eje de este blog, hay que recordar que la sudestada, iniciada el domingo, en Mar del Plata ya ha dejado alrededor de 40 milímetros de lluvia y un viento persistente del este, que de a ratos alcanza velocidades peligrosas para la costa. Lo gris de estos días es muestra de lo que representa abril, claramente el mes más deprimente del año.
  La lluvia no es PRO. Mañana miércoles, el tiempo va a mejorar en la ciudad mágica. No así en la feliz, donde la situación va a ser idéntica a la vivida ayer y hoy. Es el jueves para nosotros el día destinado al cambio, aunque el sol recién va a brillar el viernes, aunque no por mucho tiempo. El enorme sistema meteorológico productor de estos fenómenos ha comenzado a rotar sobre sí mismo, lo cual derivará en un centro de baja presión que, fiel a su naturaleza, se va a despedir creando fuertes vientos hacia el fin de semana. Mientras, muchos, deberán lidiar con las peripecias de la inundación.

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