martes, 16 de abril de 2013

Tiempo presente

  En medio de una semana intensa en diversos sentidos, las condiciones del tiempo no se caracterizan por la intensidad. Pasó el fin de semana, que se manifestó fresco, ventoso y con sol. El lunes mostró un ligero descenso en las marcas, impulsado por una invasión de viento del sur ayudado por nubes que pudieron descargar algunas lloviznas. El citado descenso térmico se prolongó hasta hoy, aún teniendo en cuenta que no pasó ningún frente frío, lo cual es sorpresivo y curioso; la máxima de este martes es la más baja en lo que va del mes: 16°C. La noche se presenta apacible, fría y neblinosa. Hasta acá, otoño puro, natural, predecible. Pero el punto de que no haya pasado ningún frente, ni esté previsto que pase, echa luz sobre un fenómeno conocido como bloqueo atmosférico, que consiste en que un centro de alta presión se instale cómodamente sobre el centro del país, y se estacione allí durante días. Este tipo de disposiciones atmosféricas son las que en verano generan olas de calor y en invierno, olas de frío, dependiendo de dónde se ubique el anticiclón responsable.
  En esta ocasión, estando en abril, y debido a la posición de este centro, cabe esperar una estabilidad total en el tiempo. Tal que los días de acá a una semana van a ser similares cuando no idénticos entre sí. Sí, una semana; esto se parece a lo que pasó la primera quincena de febrero, en la que pasaban los días, hacía más de 30°C todas las tardes y nunca llegaba la lluvia. Como si el reloj o el calendario se detuvieran, así las condiciones van a permanecer estancadas. Y no precisamente mal: temperaturas de hasta 26°C, cielos con pocas nubes, neblinas matinales y viento tranquilo del noroeste. Si alguno ya está extrañando la playa, aproveche este pequeño impasse otoñal para revivir tiempos más felices.

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