¿Cómo disfrutaron los días lindos? Espero que mejor que yo. Porque lo que se dice hermosos, radiantes, bellos días, se terminaron este martes. El tiempo no ventoso duró dos días: el lunes fue un día tranquilo y agradable, con linda temperatura por la tarde y mucho solcito. El martes siguió la línea, pero ya con el viento del noreste afirmado y haciendo de las suyas, en primer lugar, desde el caudal de humedad, que se duplicó con respecto al 8 de abril; en segundo lugar, a través de su intensidad, ya acrecentada desde la mañana; en tercer lugar, generando las condiciones para la formación de nuevas nubes que empañaron la luz del sol; y en cuarto lugar, ejerciendo presión para que la temperatura tuviera más lentitud para elevarse (a pesar de que la máxima superó, aunque apenas, a la del día anterior). Así es, señores, ya les adelanto que este mes de abril, siendo como siempre el más deprimente y triste del año, se va a perfilar, al menos en velocidad del viento, por encima de los promedios normales.
El punto central es que como marca la tendencia habitual para estos casos, el tiempo mantenga su línea hasta que no pueda más con la humedad y la temperatura. Este miércoles se nublará definitivamente, se mantendrá el tiempo ventoso y se empezará a especular con precipitaciones. El jueves, con la llegada de un frente frío más largo que toda la Patagonia argentina, se va a pudrir con fuerza: las lluvias y las tormentas van a adornar la jornada. Y después, no será todo, porque los vaivenes de la presión atmosférica nos van a regalar un largo episodio de tiempo invernal, similar a una ola de frío, aunque no tan frío. Eso sí, muy muy ventoso. Me refiero a que otra vez habrá malas condiciones meteorológicas en fin de semana. Así que preparen el pochoclo, acomódense en sus sillones y a prepararse para una nueva ocurrencia de tiempo feo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario