martes, 18 de marzo de 2014

Batalla perdida

  Repasemos rápidamente lo comentado en los últimos posteos de este blog. Hablamos hace una semana de los mejores días de marzo, por su calor y cielo con pocas nubes. Pasamos después a comentar la tendencia al clima otoñal, caracterizado por el viento del oeste y las bajas presiones. La última vez, describimos la pelea entre el aire caliente y el fresco que produjo tormentas el domingo a la noche. Y creo que ya no hace falta aclarar quién ganó la contienda. El lunes fue un día típico de invierno, con temperaturas propias de abril: otoñismo puro. Mucho viento del sudoeste, chaparrones e inestabilidad marcaron la cancha. Lo esperado ocurrió, y fue que hoy tuviéramos una mañana fría. La tarde, con una variabilidad anormal en la dirección de los vientos, no alcanzó a tener siquiera los valores del día anterior. Llegamos a la medianoche habiendo reforzado las frazadas y sacado a relucir abrigos más fuertes, señales inequívocas de que el aire otoñal le ha dado un golpe mortal a este verano.
  Oficialmente, en dos días cambiaremos de estación. Lo que queda para este miércoles es más aire fresco, con cielo nublado a causa de la inminente llegada de nubes altas, productoras de lloviznas en el centro del país, y que no podemos descartar que nos sorprendan aquí con alguna precipitación. La máxima, con suerte, llegará a los 19°C. El jueves, en cambio, el viento soplará desde el noroeste, por lo que cabe esperar un poco de aire templado, apto para despedir a un verano que tuvo muchísima tela para cortar. Y el viernes 21 de marzo, si no queda claro que el otoño comienza por el calendario, bueno, meteorológicamente quedará evidenciado.

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