viernes, 14 de marzo de 2014

La lenta despedida del verano

  Hay gente que no tolera las despedidas; sufren cuando tienen que ver por última vez a alguien en una cantidad de tiempo extensa. Una vez escuché decir que el ser humano es la única especie que sufre en las despedidas porque tiene conciencia de que, a causa de la realidad de la muerte, puede ser efectivamente la última despedida. Este verano se está comportando como muchas personas. Esta semana, cuando hablábamos del clima más bonito de marzo, estaba subyaciente la idea de que es en este mes cuando la estación más calurosa entrega sus esfuerzos finales por agradar a la población. Pero el verano, claro está, no es sólo calor y sol. La humedad, las lluvias y tormentas son determinantes en Mar del Plata en estas épocas del año. Pero, en esta edición particular del verano, tuvimos sucesivas veces sistemas de baja presión como el que está afectando por estas horas el centro-este del país. Luego de un jueves que por aquí se vivió nublado, húmedo y templado, mientras que en varias provincias llovía abundantemente, llegó el día viernes que, siguiendo la línea, derivó en lo que hace varias horas es una lluvia persistente y moderada. No obstante, la costa ha sido el último lugar al que llegaron las precipitaciones; en el Litoral, ya se está despejando el cielo, luego de horas de lluvias intensas. En la Capital, tras una tarde fatídica, se han alejado los focos más importantes de precipitaciones. Mientras tanto, un adelanto furibundo de la temporada otoño/invierno, se prepara.
   Este tipo de eventos se repitieron varias veces este verano; marzo no podía estar ajeno, y por ello durante estos últimos días de la estación tenemos también tela para cortar en este sentido. Pero lo que veremos a continuación será más parecido a abril que a enero. Las bajas presiones seguirán influenciando el tiempo hasta la semana que viene, alternando días sumamente ventosos, con calores, frescos y chaparrones. Mañana sábado, un alerta meteorológico estará vigente a causa de la irrupción de fuerte viento del sur, que ayudará a secar muy rápido la atmósfera, pero que no va a reducir significativamente las temperaturas. El domingo, nuevamente con viento del noroeste, el termómetro se va a disparar, aunque en un contexto nublado y sin descarte de lluvias. El verano va muriendo, de a poco, para renacer en un otoño que se las trae.

No hay comentarios:

Publicar un comentario