sábado, 3 de mayo de 2014

El final previsible menos previsto

  No son pocas las ocasiones en que los pronósticos no son atinados. A veces, los pronosticadores no se explican algunos giros imprevistos del tiempo. Pero, en otros casos, se hace muy evidente que la única razón de los errores es la propia ineficiencia de las previsiones. "Cómo no me di cuenta", "claro, era obvio que iba a pasar esto" y otras frases similares suelen darse en momentos como estos. Pues bien, en esa instancia estamos. Luego de varios días nublados y muy húmedos, casi sin viento y con temperaturas frescas, llegó el sábado. Estaba pronosticado que llovería, un poco, por la tarde. Finalmente, se largó a llover a las 9 de la mañana, y con intermitencias, paró alrededor de las 17. De a ratos, con una fuerza lejana a la que habíamos imaginado. Es cierto que luego de acumular tanta humedad, en algún momento ésta se iba a descargar; pero no, ningún pronóstico fue capaz de dar en la tecla. A esta hora, con el cielo despejado desde hace varias, la niebla cubre la ciudad, con aire frío. La humedad no se va, no se va, la humedad no se va...
   El domingo, por otro lado, también va a ser húmedo, aunque por la tarde tendremos algo de aire templado que permitirá el goce al aire libre, en sintonía con un cielo plagado de nubes otra vez, aunque no del todo cubierto. La semana se perfila monótona, con tiempo húmedo, fresco y aburrido por lo menos hasta el miércoles; luego, algún frente frío pasará y entonces habrá cambios. Por el momento, mayo avanza sin penas ni glorias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario