Tarde o temprano, iba a llegar una masa de aire polar capaz de abarcar la inmensa superficie de nuestro país. Bueno, acá está. Si bien ya hemos tenido algunos adelantos de frío, esta vez es como el quiebre, la que claramente llegó para quedarse al menos hasta la primavera. Luego del paso del centro de baja presión que nos dio vientos más o menos importantes y gran cantidad de lluvia durante la noche del miércoles, y un poco menos en lloviznas del jueves, se despejó el cielo. Este viernes, el sol brilló y se secó un poco el aire, pero la temperatura no alcanzó los 13°C, por lo que hubo que andar en todo momento con los abrigos al tope. Mientras tanto, en el resto del territorio nacional las cosas anduvieron más o menos en la misma sintonía. Ninguna ciudad pasó de los 18°C; en muchas hubo heladas matinales. En zonas de cordillera se registraron nevadas. En fin, el invierno meteorológico se inicia oficialmente el 1° de junio, pero que ya está dando vueltas, nos damos cuenta todos.
No obstante, las cosas van a cambiar. Luego de una mañana gélida, en la que probablemente tengamos una mínima negativa, se va a instalar el viento del noroeste, lo que más temprano que tarde va a significar aumento de temperaturas. Durante los días siguientes, aunque con altibajos, la tendencia va a ser el aumento de las máximas; no hasta niveles primaverales, pero por lo menos un poco más misericordiosos.
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