Definitivamente ya llegó el noviembre del pueblo. Tras un octubre retraído, históricamente frío (la máxima media fue de 15,3°C, equivalente a la de fines de agosto), iniciamos un camino acelerado de primavera marplatense. Las temperaturas tendieron a subir, y ayer tocamos un pico de 27,5°C. El domingo estuvo así, cálido, ventoso y nublado, pero sin dudas muy agradable para salir. Hoy, con una humedad ya desbordada, era previsible que se complicase el panorama. Se formó una extensa y cargada línea de tormentas delante de un frente frío que lentamente está barriendo la provincia. En más de un lugar, de hecho, se registró caída de granizo. En la costa, el aire de mar refrescó anticipadamente la tarde, aunque no demasiado. Luego, las tormentas poco importantes hicieron lo suyo, dejando una sensación de pesadez que se mantiene hasta estas horas de la noche. Vale aclarar que este proceso de mal tiempo no está concluido.
Para el martes, esperamos que sigan de largo las nubes peligrosas, no sin antes amenazar la madrugada con su poder tormentoso. Tras esto, el viento podrá cambiar al sur, desde la mañana, posibilitando el ingreso de aire fresco. Nótese que la mínima se va a registrar sobre la noche, de modo que ya desde temprano se va a hacer sentir un cierto calor, que pasará a la historia cuando el viento sople desde nuevas latitudes. Después de este golpe en la cara de primavera hecha y derecha, vendrá un proceso de buen tiempo, con temperaturas relativamente altas. Así que nadie pierda la ilusión de seguir viviendo en remera.
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