¿Cómo fue que la primavera dejó de ser una extensión lamentable del invierno, para transformarse en este adelanto del verano, en tan sólo una semana? Pues bien, no deja de llamar la atención cómo noviembre vino a hacer el trabajo que octubre no quiso realizar ni por asomo. Así es que ayer, por tercer día consecutivo, la máxima superó los 25°C. Ciertamente, el paso de un frente determinó un refresque hacia la noche, tras una tarde radiante. Pero eso no impidió disfrutar de un bello martes. Este miércoles, tras un nuevo frío matinal, fue el viento del este el factor que impulsó a la temperatura a no pasar de los 21°C, un valor para nada despreciable. Es de notar que ya empezamos a vernos marcados por la cercanía del mar, pensando que en Tandil, por ejemplo, tuvieron 27°C a la misma hora. En fin, quienes clamaban por la llegada del calor, agradezcan que acá lo tienen.
Este jueves también va a tener temperaturas agradables, pero se va a nublar, con una consiguiente probabilidad de lluvias nocturnas. Por lo tanto, en la previa de las precipitaciones tendremos aire húmedo y templado. El viernes, con más viento del este, el termómetro va a bajar ligeramente, ya sin lluvia. Y en cuanto al fin de semana... Bueno, bastará decir que el viento se va a poner firme, desde el noroeste, con todo lo que eso implica. Y lo que eso implica es, justamente, que haga bastante, bastante calor.
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