sábado, 15 de diciembre de 2012

Diciembre impiadoso

  Promediando el útlimo mes del año, todavía no parece evidente que el verano no empieza hasta el viernes. Es que las temperaturas máximas de este diciembre son en promedio propias de enero. Claro que no hay tanta diferencia entre un mes y otro, pero no es lo más normal que sea tan fácil tener más de 30°C; uno de cada cinco días de este mes 12/12 ha ostentado marcas en ese sentido. Para quienes tenemos poca tolerancia al calor, es esto una lenta y permanente tortura, que hasta ahora se ha encargado de romper las promesas de llegada de aire más fresco, que también sería acorde, en su justa medida, a la época corriente. Por ejemplo, el viernes tuvo una máxima de 29,2°C, menor a la esperada (afortunadamente), y con presencia de chaparrones y tormentas. Pero el sábado no sólo se presentó soleado, sino que a pesar de que el viento fue del oeste, la mayor marca fue de 31°C, que tampoco fue prevista. Bueno, por lo menos espero que los amantes del verano estén contentos.
  La mayor promesa de alivio se cumpliría esta semana. Tras un domingo nublado, parecido al viernes, seco y a la vez cálido y pesado y con final tormentoso, llegará una nueva tendencia meteorológica, relacionada sobre todo con el viento del este, tan poco presente en estas últimas semanas. A partir de él se tornarían inestables y frescos los días de la tercera semana del adviento. A ver si me toca una buena con ésta.

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