viernes, 7 de diciembre de 2012

El verdadero 7D

  Ni la ley de medios, ni la cautelar de Clarín, ni Sabattella. El real centro de este esperadísimo viernes ha sido el clima. Lo más jugoso sucedió en realidad ayer 6D, pero hoy se continuó con un proceso de tiempo muy movido. Por dónde empezar... Por lo que fuera el principio. Una masa de aire caliente, muy húmedo y altamente inestable, y que durante varios días estuvo generando tormentas, fue caldo de cultivo que atrajo a un importante frente frío. No sólo eso: tal frente vino impulsado por un centro de muy baja presión, capaz de producir vientos notables a su paso. Las consecuencias de la mezcla de los citados factores fueron múltiples; llovió en todo el centro-este del país, se produjeron tormentas de diversas intensidades y hasta hubo varios reportes de tornados. Pero sin duda lo peor se lo llevó la Capital y sus alrededores, donde la interacción de los aires generó una tormenta archicargada de agua, y que terminó inundando barrios porteños. Para medir la magnitud del fenómeno, puede pensarse que la presión ayer a la tarde en Baires era de 992 hPa, y cayeron 150 mm en todo el día según el informe de la estación de Aeroparque. Anbelívabol.
  En Mar del Plata también llovió, pero mucho menos. Además se sintió el viento del oeste, pero no tanto como en el centro bonaerense. En fin, la sacamos bastante barata, porque en esta zona el aire no llegó a estar tan inestable como sí en el norte de la provincia. Lo que queda para estos días es el buen tiempo, que mañana sábado estará reflejadísimo, aunque todavía piensa mantenerse la influencia del viento regular del oeste. Esto es el verano, aunque no haya empezado y aunque no haga demasiado calor.

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