Pero aún sobre el final de la primavera. Y sí, así parece ser. En estos días el clima, en cuanto a las temperaturas, es digno de enero, pero en cuanto a otros factores, sigue mostrando cierto resabio del invierno, o en realidad de las primeras semanas primaverales. Dichos factores son la baja humedad, la tendencia fácil al viento continental (que a su vez trae aire seco y caliente), la marcada amplitud térmica y la conformación de un ciclo estructurado de días en cuanto a las condiciones meteorológicas. Las causas de esto no necesariamente son definidas, más bien me parece que se trata de que las cosas se vienen dando así y listo. Pero no deja de sorprender la casi ausencia de viento del este en diciembre, mes más ventoso del año, justamente gracias a la influencia de la brisa marina. En cuanto a este jueves, fue muy lindo, incluída cierta bruma; las temperaturas fueron moderadas, pero igualmente más altas de lo previsto.
Por lo menos hasta el domingo se mantiene la configuración de un día de calor, uno templado, y en el medio la inestabilidad. El viernes nuevamente tendrá presión baja, notoria amplitud, máxima por encima de los 30°C y probables tormentas hacia el fin del día. El fin de semana promete ser cálido también, pero más difuso en cuanto a las previsiones. Espero que pronto se instale el clima definitivo del verano, con todo lo que me gusta de él, es decir, las tormentas y el viento del mar.
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